Hélène tiene la visión de una Boston que es incluyente, accesible y que está al alcance del presupuesto de todas las familias.

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Equidad e inclusión

Una comunidad solo es tan fuerte como sus integrantes más vulnerables.

Boston es una ciudad para soñadores. Casi 700 personas se mudan a Boston cada semana; todos llegan buscando mejorar su destino valiéndose de su trabajo y su sacrificio. Pero generaciones de desigualdades estructurales se han asegurado de que solo los más privilegiados puedan capitalizar los tremendos recursos de la Ciudad.

Esta inequidad nos afecta a todos. El creciente costo de vivir aquí, la falta de capital para la pequeña empresa, la desigualdad salarial y las escuelas públicas mal financiadas ponen el Sueño Americano fuera del alcance de las comunidades de bajos ingresos, de la clase trabajadora y de la clase media.

Para resolver esto, trabajaré muy de cerca con un conjunto diverso de todos los interesados —provenientes del sector público y el privado, aprovechando los recursos de que ya disponemos y otros obtenidos mediante iniciativas innovadoras— para ayudarles a nuestros conciudadanos a ascender la escalera económica. También colaboraré íntimamente con los programas municipales de movilidad económica para determinar qué se puede hacer para posibilitar que todos vivamos más cómodamente y de manera más sostenible en nuestro Distrito.

 
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Educación pública

Siempre he sido una proponente incansable de la educación pública. En los años que pasé en EF Education First, diseñé programas para la enseñanza de idiomas. Además, mi madre es traductora y yo conté con la gran suerte de pasar muchos años en escuelas públicas excelentes con acceso a actividades de aprendizaje extracurriculares eficaces.

Esto es lo que toda niña y todo niño se merece, y lo que todo padre y madre anhela para las escuelas en su comunidad.

El primer sistema de educación pública del país se creó en Boston. Estamos conectados con algunas de las instituciones de educación superior más prestigiosas del planeta. Muchas familias de la localidad gustosamente mandarían a sus hijos a una escuela pública, pero la realidad es que algunas de nuestras escuelas no se encuentran bien y a las familias les preocupa el futuro de sus hijos.

En el Concejo Municipal, me dedicaré a asegurarme de que las Escuelas Públicas de Boston y sus docentes reciban el apoyo que necesitan, sea con aumentos en las partidas presupuestarias, con exigencias académicas más rigurosas, con servicios integrales, o con mayores oportunidades de desarrollo profesional. Propondré entornos de aprendizaje libres de peligro, acogedores y productivos. También resaltaré los aspectos más sobresalientes de nuestro sistema de educación pública para asegurarme de que las familias entiendan cuáles son sus opciones. 

 
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Vivienda asequible

Todo crecimiento debe ser crecimiento ponderado.

En la medida en que la vibrante economía bostoniana atrae talento nuevo, nuestro costo de vida asciende a alturas nunca vistas. En un informe reciente del Boston Globe se resalta que los arriendos han aumentado en un 4% este año, dejándole a la población inquilina solo un par de opciones: pagar más o irse. Y si bien comparativamente los costos de los propietarios son un poco menos onerosos, la hipoteca mensual que pagan muchos excede el 30% de sus ingresos brutos. A mí me queda muy claro que ahora más que nunca el tema de la asequibilidad de la vivienda es un problema importante que Boston tiene que tratar.

Si salgo vencedora en los comicios, apoyaré las iniciativas de la Alcaldía y del Concejo Municipal encaminadas a incrementar la oferta de viviendas costeables a lo largo y ancho de la ciudad. Y empujaré para que ambos sean aún más progresistas. Apoyo una gama de medidas que combatan contra el desplazamiento y amplíen el inventario de viviendas costeables, incluida la presentación de una modificación del proyecto de la Ley de estabilización Jim Brooks, que reforma nuestra Política de desarrollo incluyente al ordenar que se incluyan viviendas costeables en un 25% in situ y en un 30% en otros lugares y que generen fondos para subvencionar viviendas costeables en inmuebles con limitaciones impuestas por escritura mediante el pago de cuotas asociadas, la imposición de un gravamen a inmuebles desocupados y un gravamen a los arriendos de AirBnB.